En el Mes del Ambiente, el concepto que une gestión ambiental, impacto social y gobernanza gana protagonismo en el mundo corporativo. Cómo transformamos la sostenibilidad en una estrategia de largo plazo en una comunidad de más de 70 empresas.
Durante décadas, las empresas fueron evaluadas principalmente por sus resultados económicos. Sin embargo, en los últimos años comenzó a consolidarse un nuevo paradigma que amplía la mirada sobre qué significa realmente crear valor. Bajo la sigla ESG —Environmental, Social and Governance— organizaciones de todo el mundo incorporan criterios ambientales, sociales y de gobernanza a sus modelos de gestión, convencidas de que la competitividad del futuro dependerá tanto de la rentabilidad como de la capacidad de generar impacto positivo.
La tendencia ya no es exclusiva de grandes multinacionales ni de mercados desarrollados. También gana terreno en Argentina, donde cada vez más organizaciones buscan medir y gestionar su desempeño en estos tres ejes. En Parque Empresarial Austral decidimos convertir esta agenda en una política institucional de largo plazo.
El primer paso fue medir el punto de partida. Durante 2024, realizamos por primera vez la medición integral de la huella de carbono bajo los lineamientos de la norma internacional ISO 14064. El estudio permitió identificar las principales fuentes de emisiones y definir acciones concretas de mitigación. Además, nos convirtió en el primer parque empresarial de Argentina en realizar un análisis de estas características sobre todo su ecosistema.
“La sostenibilidad ya no puede gestionarse únicamente desde las buenas intenciones. Necesitamos datos, indicadores y objetivos concretos. Medir nuestra huella de carbono nos permitió entender dónde estamos y cuáles son los desafíos que tenemos por delante para reducir nuestro impacto ambiental de manera efectiva”, explicó Belén Aliciardi, líder de ESG de Parque Empresarial Austral.

A partir de ese diagnóstico, mediante un acuerdo de abastecimiento de energías renovables, sustituimos el consumo de energía proveniente de combustibles fósiles por energía de fuente solar. La iniciativa nos posicionó como el primer parque empresarial del país en operar con una matriz energética abastecida al 100% por fuentes renovables, un cambio que impactó sobre la totalidad de las empresas radicadas en el campus.
Nuestra agenda ambiental también incluye acciones de economía circular y recuperación de residuos. Actualmente, se llevan a cabo programas de separación entre residuos secos y húmedos en conjunto con la cooperativa Luchadores de la Vida, que recicla materiales como plástico y cartón. Además, en alianza con Puro Scrap, se impulsa la recuperación y reutilización de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).
Otro de los ejes de trabajo es la regeneración de espacios verdes. En conjunto con empresas radicadas, desarrollamos un plan de reforestación con especies nativas dentro del campus, que ya permitió la implantación de más de 100 árboles nativos. El proyecto cuenta con la participación del centro de rehabilitación y equinoterapia El Granero, que aporta el compost producido por ellos para las plantaciones.

Impacto social y gobernanza
El enfoque ESG se apoya en tres dimensiones complementarias: ambiental, social y de gobernanza. Mientras que el eje ambiental busca reducir el impacto de las operaciones sobre el entorno, los otros dos pilares ponen el foco en la relación de las organizaciones con las personas (social) y en la calidad de los procesos mediante los cuales toman decisiones (gobernanza).
El pilar social busca fortalecer los vínculos entre las organizaciones y las comunidades en las que operan. En este marco, acompañamos la campaña del Fondo de Becas de la Universidad Austral para ampliar el acceso a una educación de calidad, colaboramos con la Fundación Ruta 40 y contribuimos con el trabajo de la Posta Sanitaria Las Lilas y el Arzobispado de Zárate-Campana.
“Cuando hablamos de ESG solemos pensar primero en emisiones o energía, pero el desafío es mucho más amplio. También implica preguntarnos qué aporte hacemos al desarrollo de las personas, cómo generamos oportunidades de inclusión para nuestra comunidad y de qué manera construimos organizaciones más responsables”, señaló Aliciardi, quien también se desempeña como coordinadora de la Maestría en Política, Derecho y Gestión Ambiental de la Universidad Austral.
Por su parte, la gobernanza suele ser el pilar menos visible de ESG para el público general, aunque especialistas coinciden en que es el que permite sostener todas las demás iniciativas en el tiempo. Por esa razón, generamos un Comité de Sostenibilidad conformado por las empresas de Parque Empresarial Austral que busca definir metas compartidas, impulsar proyectos colaborativos e intercambiar buenas prácticas.
Como parte de esta estrategia, también avanzamos en un proceso de acreditación bajo estándares de sostenibilidad de triple impacto, orientado a fortalecer prácticas institucionales y consolidar una gestión alineada con los principales marcos internacionales.
“La creación de estos espacios refleja una tendencia global. Cada vez más organizaciones comprenden que los desafíos vinculados al cambio climático, la inclusión social o la ética empresarial no pueden abordarse de manera aislada y requieren instancias de trabajo conjunto”, concluyó Aliciardi.