Después de vender tres empresas, cofundar 32 startups y atravesar experiencias que lo llevaron a reinventarse, Diego Noriega tiene mucho para contar sobre lo que significa emprender. En el primer AFTER TALKS, organizado por Parque Empresarial Austral e IAE Alumni, el cofundador de SquadS Ventures compartió los aprendizajes de una trayectoria que transformó su manera de entender el éxito, el liderazgo y la construcción de empresas.
—
Perder 5 millones de dólares y cerrar una empresa marcaron un punto de inflexión para Diego Noriega. Para entonces, ya había vendido tres compañías –una de ellas, Alamaula, a eBay– y había alcanzado reconocimiento dentro del ecosistema emprendedor internacional. Sin embargo, el éxito también lo había llevado a perseguir un objetivo que, según reconoce, terminó alejándolo de sus motivaciones originales: construir su propio unicornio.
“Empecé a emprender por ego”, reconoció durante el primer AFTER TALKS organizado por Parque Empresarial Austral e IAE Alumni, en el que compartió los aprendizajes de más de dos décadas creando y acompañando empresas, una trayectoria que lo llevó a convertirse en Emprendedor Endeavor en 2009, desempeñarse como Managing Partner de Newtopia VC y desarrollar su actividad como inversor ángel y mentor.
El fracaso de SegundoHogar, una plataforma de alquileres vacacionales, significó la pérdida de US$ 3 millones de su patrimonio y otros US$ 2 millones aportados por 22 inversores. Después de atravesar ese proceso, encontró una nueva motivación: dejar de construir empresas desde su iniciativa individual y comenzar a hacerlo junto a otros, con valores y objetivos compartidos.
Ese cambio de perspectiva lo llevó a repensar su propósito e incorporar un concepto que hoy forma parte de su filosofía: EmprenDAR. “Siempre había querido emprender y crear nuevos proyectos, innovar, liderar equipos, pero nunca había pensado en dar a los demás”, reflexionó, al explicar cómo descubrió en el acompañamiento a otros emprendedores una nueva manera de generar valor.

Cuatro claves para construir empresas
A lo largo de su charla, titulada “Crecer desde adentro: orden, foco y liderazgo para escalar”, Noriega identificó cuatro factores que considera fundamentales para desarrollar organizaciones sostenibles en un entorno de transformación permanente.
1. Los valores y el propósito como punto de partida. Para Noriega, la cultura organizacional no es un concepto abstracto, sino la base sobre la que se construyen las decisiones y las relaciones dentro de una empresa. La experiencia le demostró que contar con una visión compartida resulta determinante, especialmente cuando aparecen dificultades o es necesario modificar el rumbo. El desafío del liderazgo, explicó, consiste en transmitir esos valores de manera consistente hasta convertirlos en parte de la forma de trabajar de toda la organización.
2. Elegir con quién construir. Más allá de una buena idea o de una oportunidad de mercado, Noriega considera que la calidad del equipo es uno de los principales factores que determinan el futuro de una compañía. En el mundo del capital de riesgo, recordó, suele hablarse de las tres T de Silicon Valley para evaluar una startup: team (equipo), technology (tecnología) y timing (momento oportuno de mercado). Su visión es más categórica: “Para mí las T son equipo, equipo y equipo”.
Para Noriega, la clave está en conformar equipos de alto desempeño, integrados por profesionales con experiencia y capacidades complementarias en áreas estratégicas. Un equipo con esas capacidades, valores compartidos y objetivos alineados puede transformar por completo la propuesta de valor del negocio frente a los cambios del mercado. “Ese equipo puede empezar haciendo una cosa y terminando haciendo una cosa totalmente diferente en seis meses. Por eso la apuesta para mí siempre es a los equipos”, sostuvo.
Sin embargo, el rendimiento colectivo no depende únicamente del talento individual. Noriega recuperó un aprendizaje de su experiencia en el rugby: la velocidad de un equipo está condicionada por la velocidad de su integrante más lento. Por eso, considera fundamental establecer acuerdos claros, alinear esfuerzos y lograr que todos avancen con el mismo compromiso hacia objetivos comunes.
3. Alinear objetivos y tomar decisiones a tiempo. Uno de los aprendizajes más difíciles de su carrera estuvo relacionado con las conversaciones que no tuvo cuando correspondía. Noriega reconoció errores propios de liderazgo y destacó la importancia de establecer acuerdos claros, definir responsabilidades y abordar los conflictos antes de que comprometan el funcionamiento de la empresa.
4. Método, disciplina y profesionalización. Para escalar una empresa, la energía emprendedora no alcanza. Es necesario incorporar procesos, indicadores, metodologías de trabajo y mecanismos que permitan evaluar resultados y corregir decisiones.

Inteligencia artificial: una transformación tecnológica y cultural
En 2023, Noriega cofundó SquadS Ventures con el objetivo de desarrollar nuevas compañías tecnológicas. Sin embargo, el avance de la IA generativa los llevó a revisar parte de su estrategia original, orientada a la creación de productos de software como servicio (SaaS), y avanzar hacia modelos de servicios apoyados en tecnología propia.
La experiencia reforzó una de sus convicciones: las empresas deben adaptarse a las necesidades del mercado y no pretender que el mercado se adapte a ellas.
En esa línea, destacó la importancia del product-market fit, concepto que refiere al grado en que un producto o servicio responde a una necesidad real del mercado. No alcanza con desarrollar una buena solución; es necesario validar que existe una demanda concreta y encontrar canales comerciales que permitan diferenciarse de la competencia.
La inteligencia artificial está reduciendo las barreras de entrada, acelerando procesos y modificando la manera en que se construyen y operan los negocios. Pero, de acuerdo con Noriega, el impacto de la IA trasciende la tecnología: se trata también de una transformación cultural que obliga a repensar cómo trabajan y se relacionan las personas.
Frente a una creciente automatización, considera que el contacto humano adquiere todavía más importancia. Escuchar a los clientes, desarrollar relaciones de confianza y comprender sus necesidades son capacidades que, lejos de perder relevancia, pueden convertirse en factores de diferenciación.
En ese marco, compartió una definición que sintetiza su filosofía comercial: “Vender es servir”. Una forma de entender las ventas no solo como la generación de ingresos, sino como la capacidad de aportar soluciones y construir relaciones duraderas.
Redefinir el éxito: del resultado individual a la construcción colectiva
Hacia el cierre de la conversación, Noriega regresó al punto de partida de su historia: qué significa realmente tener éxito. Después de haber vendido tres empresas, atravesado fracasos y participado como inversor en el desarrollo de nuevos negocios, reconoce que su manera de medir los logros cambió profundamente.
Durante años, el éxito estuvo asociado al exit: vender una compañía y obtener un retorno económico. Hoy, sin abandonar sus ambiciones empresariales, incorpora otras dimensiones a esa definición: disfrutar del proceso, construir con personas que comparten un propósito y generar un impacto positivo en su entorno.
La reflexión conectó directamente con el espíritu de AFTER TALKS, una iniciativa que busca acercar a empresarios, emprendedores y líderes, favorecer el intercambio de experiencias y fortalecer los vínculos entre las comunidades del Parque Empresarial Austral y el IAE Business School.
En un contexto donde la tecnología acelera los negocios, el encuentro dejó una conclusión que atraviesa toda la experiencia de Noriega: escalar una empresa no depende únicamente de cuánto puede crecer, sino también de las personas, los valores y la capacidad de construir juntos que sostienen ese crecimiento.